Blog

< Volver

¿Por qué es importante la merienda?

Niña merendando con BeetalGO!

Es vital que tus hijos merienden. Te contamos los motivos para no olvidarla.

La merienda es una comida muy importante para todos, pero sobre todo para los más pequeños de la casa. Comer a menudo y en cantidades no muy grandes contribuye al equilibrio alimentario, al aporte de nutrientes necesarios para el crecimiento y ayuda a no llegar demasiado hambrientos a la siguiente comida. Eso sí, es fundamental que la merienda sea sana y equilibrada para que cumpla con todos estos objetivos.

Pero te preguntarás, ¿cómo es una merienda sana? Para ir bien, debería estar formada por una ración de hidratos de carbono, como el pan, combinada con algo de proteína, como la leche, y una pieza de fruta fresca.

Y tan importante es que sea saludable como que la merienda sea variada. Si no comemos lo mismo para cenar cada día, ¿por qué la merienda o el desayuno tienden a ser iguales? La recomendación básica para que sea sana es que contenga principalmente pan y derivados, fruta fresca, frutos secos y algún lácteo, lo cual te da un abanico enorme de posibilidades. La presencia de leche o derivados es prioritaria durante la infancia y la adolescencia, ya que es cuando se están formando los huesos.

Meriendas sanas y divertidas

A continuación, te proponemos diferentes meriendas para darte ideas y que combines diferentes tipos de alimentos cada día de la semana:

– Un yogur, 2 galletas y un zumo de frutas o también puede probar el nuevo Fruity Juice de BeetalGO!, bebida elaborada a base de piña natural.

– Un vaso de leche, 1 trocito de chocolate o una barrita de cereales Chocobar y 1 manzana.

– Un batido de leche con plátano y un mini bocata de jamón cocido.

Estos son sólo algunos ejemplos que te ayudarán a entender la importancia de la variedad en las meriendas. Pero si quieres ir más allá, aunque siempre respetando la composición de base con los nutrientes necesarios para su crecimiento y desarrollo (lácteo, fruta y cereales), puedes animar a tu hijo a experimentar con la alimentación y probar combinaciones divertidas y originales como la leche con zumo de naranja o el yogur con migas de galletas. De esta manera, le ofreces cierta autonomía y margen de elección. ¡Le gustará!


Post Relacionados