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Consejos de alimentación para el niño activo.

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La alimentación en todas las etapas de la vida es básica para mantener un equilibrio adecuado, pero en la etapa infantil, esta tiene una gran importancia.

Los niños son por definición personas activas. Tienen unos requerimientos nutricionales específicos para conseguir un adecuado crecimiento y una buena salud además de, que el aporte nutricional sea el correcto para la actividad que practican a lo largo del día. Junto con ello, es importante no presenten déficits que podrían relacionarse con alteraciones en el crecimiento y el desarrollo, así como predisposición a patologías.

Aquellos niños que realizan actividad física, tienen un consumo energético más elevado y ello conlleva la necesidad de adaptar las comidas que realizan diariamente. Es necesario que en sus menús existan todos los nutrientes (carbohidratos, proteínas, minerales, vitaminas, grasas y una correcta hidratación) y no siempre es fácil conseguirlo, sea por el ritmo de vida que llevan las familias o por el cambio de hábitos en la cocina.
Según los expertos en esta materia y por estudios publicados, los más pequeños pueden llegar a necesitar hasta un 25% más de energía que un adulto joven en las mismas circunstancias de práctica deportiva. Pero que esta cifra no nos lleve a error, no por necesitar más energía se deben consumir calorías “a lo loco”. La importancia aquí, radica en conseguir que este consumo sea equilibrado.

Los hidratos de carbono son la base, al igual que en los adultos. Estos proporcionan la glucosa que se usa como energía. Cereales, frutas, vegetales o lácteos son una buena fuente de carbohidratos.

Las proteinas se obtienen de la a carne, el pescado, huevos o también las proteínas vegetales de productos como, las legumbres. Su función entre otras es la de reparar el músculo, castigado con la práctica deportiva.

Las grasas aunque pueda parecer que no deberían existir en la dieta del niño son esenciales pero con salvedades. Las que provienen de los frutos secos, aceite de oliva o del pescado azul, son muy recomendables. Las grasas son fundamentales por ejemplo para que las vitaminas A,D,E, K puedan absorberse.

Así pues una dieta completa y en las que se consuma todo tipo de alimentos, es necesaria a lo largo de toda la jornada. Del mismo modo, también lo será tras el ejercicio. Los primeros 30’tras finalizar la actividad realizada y a posteriori, entre 1-­‐2h después es un espacio de tiempo en el que se debe recuperar la energía consumida. Hidratos de carbono y proteínas además de una buena hidratación, son la base para que la recuperación sea lo mejor posible.